A partir de hoy ...

Aunque mi dedicatoria sea para Jesús decidí no incluir ninguna foto ya que Jesús para mí es espiritual, totalmente abstracto que no se puede ver solo sentir y que cuando lo sientes sabes que es sublime, sobrenatural, sagrado, único e indescriptible porque aun no se han inventado palabras para alcanzar a definirlo, solo sabes que quieres entregarle tu vida y que nunca mas salga de ella, que es tu supervitamina para el alma y para el cuerpo. Han pasado trece años desde que tuve mi primer encuentro con Jesús y lo recuerdo como si fuera ayer, cambiaron mis gustos, cambio mi perspectiva de la vida, desahogo mi corazón afligido y empezó a escribirse una etapa nueva en la historia de mi vida. En estos años he pasado cosas muy difíciles que si no hubiese incluido a Jesús en mis planes nunca las habría superado y heme aquí como un soldado listo para la guerra porque todo lo puedo en Cristo Jesús que me fortalece.





miércoles, 9 de marzo de 2016





Profesora: ¿Buena o mala?







Segùn Kerschensteiner existen algunas clases de docentes: angustiado, indolente, ponderado, nato, clásico, nuevo maestro. De una u otra forma los maestros siempre dejan huellas en sus estudiantes.

Recuerdo que en mi primer año en la universidad mis compañeras tenían más conocimientos que yo en Lenguaje y esto me pesaba. Había una profesora que era tan molesta, en lo personal me parecía ofensivo su proceder, cuando entraba al salón de clases nos quedábamos paralizadas de miedo y eso que éramos un curso muy numeroso de 84 estudiantes. Era muy dura con nosotras desde el primer día de clases nos dijo que íbamos a ser maestras y no existía la posibilidad  de que tuviésemos faltas ortográficas y la Gramática debía ser perfecta en nosotras. Nos pidió un cuaderno de 200 hojas y nos arrancaba las hojas del cuaderno si no le gustaba la presentación de las tareas. Recuerdo que arrancaba las hojas y repetía varias veces la misma tarea, antes de la presentación, pues la docente no aceptaba  errores ni el uso de corrector. Han pasado los años y aún me acuerdo de sus enseñanzas, aprendí mucho con ella (tiene un doctorado en Lengua Española). Todavía, conservo  el cuaderno de esa materia para preparar mis clases del colegio.

La universidad determina que clase de profesional seremos en el futuro. Al año siguiente siguió siendo mi profesora de Castellano y se sumó otra maestra que nos hacía dictado, por cada error, debíamos repetir 500 veces cada palabra, nos pidió numerar las repeticiones. Me quedé un domingo desde las 7 de la mañana hasta la noche repitiendo las 4500 veces que me correspondían. Al día siguiente nos revisó y si a alguien se le olvidó numerarlas, ella contaba las líneas y multiplicaba por las filas, si faltaban repeticiones bajaba puntos.

Nunca me voy a olvidar de mis profesores de la universidad, siempre nos daban clases, nunca faltaban, debían estar en el hospital para no asistir y aún así enviaban un reemplazo. Ellos me exigieron tanto.  A veces les digo a mis estudiantes: "Sé que no soy infalible, pero que me falle la Gramática y la Ortografía es difícil". Todavía me acuerdo de las palabras del profesor de Relaciones Humanas, se quedaron grabadas en mi mente y corazón. Él me enseñó que una profesional debe ser y parecerlo. 

Recuerdo un colegio en que trabajé, cuando iba al curso, los estudiantes decían:"Ahí, viene la miss que siempre da clases". Entonces me acordaba de la U. allí lo aprendí. Los estudiantes a veces me llaman "mala". Sé que cuando lleguen a ser adultos se acordarán de la profesora que les corregía todas las faltas ortográficas, les exigía que escribieran con buena caligrafía, la que les pedía que redactarán correctamente, la que siempre les bajaba puntos.

Cuando se es adolescente no se tiene el criterio formado para discernir si un maestro es bueno o malo, por lo general, los estudiantes le llaman bueno al profesor que les consiente, no les da clases, les califica con la máxima nota a todos, sin haber aprendido lo que corresponde y así lo aman.

Al graduarse, ingresan al mercado laboral o van a la universidad, es allí cuando van a saber realmente si el profesor fue bueno o malo. Van a darse cuenta que no tienen los mismos conocimientos que sus compañeros, que el tiempo en el colegio lo desperdiciaron y no aprendieron.



En la Biblia tenemos ejemplo de un gran maestro: Jesús. Mateo 6: 5-6.


5"Y cuando ores, no seas como los hipócritas, porque a ellos les gusta el orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles para ser vistos por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.
 Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada tu puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre, queve en lo secreto, te recompensará en público".







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