A partir de hoy ...

Aunque mi dedicatoria sea para Jesús decidí no incluir ninguna foto ya que Jesús para mí es espiritual, totalmente abstracto que no se puede ver solo sentir y que cuando lo sientes sabes que es sublime, sobrenatural, sagrado, único e indescriptible porque aun no se han inventado palabras para alcanzar a definirlo, solo sabes que quieres entregarle tu vida y que nunca mas salga de ella, que es tu supervitamina para el alma y para el cuerpo. Han pasado trece años desde que tuve mi primer encuentro con Jesús y lo recuerdo como si fuera ayer, cambiaron mis gustos, cambio mi perspectiva de la vida, desahogo mi corazón afligido y empezó a escribirse una etapa nueva en la historia de mi vida. En estos años he pasado cosas muy difíciles que si no hubiese incluido a Jesús en mis planes nunca las habría superado y heme aquí como un soldado listo para la guerra porque todo lo puedo en Cristo Jesús que me fortalece.





jueves, 11 de marzo de 2010

Mantener el equilibrio




En la adolescencia los padres se quejan de que ya sus hijos no son los mismos. Ahora ellos necesitan mas privacidad y un campo más amplio para socializar. La mayoría no sabe cómo mantener el equilibrio entre lo que ellos demandan y lo que se les debe permitir. Existe gran confusión sobre este tema en una sociedad en que cada día se pierden más los valores.

La comunicación es fundamental en las relaciones padres e hijos. La confianza en los hijos depende de los valores que los padres les hayan sabido inculcar. Esto nos dará seguridad, si los hemos preparado para vivir su edad, compartir con ellos enseñanzas sobre lo cotidiano, escuchar sus experiencias, enseñarles a discenir entre el bien y el mal. Acostumbrar las reuniones familiares para contar lo bueno y lo malo que les haya sucedido durante el día o la semana. Si conversan ellos van saber quiénes y cómo son sus amigos, si se les permite que los traigan a la casa los van a conocer y saber si pueden confiar en su proceder.

Los padres deben respetar sus gustos siempre y cuando no sean perjudiciales para su salud, eso los ayudara a crecer seguros de sus decisiones, pero también deben dejarlos equivocarse y aprender de sus errores. No ser demasiado permisivos y comprensivos en cuanto a lo que ellos piensan que son sus gustos ya que en esta edad los jóvenes se dejan influenciar por su entorno.

El gran temor de los padres es que sus hijos les oculten cosas, pero si siempre conversan con ellos, es probable que no, nada vital o de riesgo. Ellos deben estar seguros que sus padres siempre los van escuchar. Comprenderlos no significa que se conviertan en sus ¨mejores amigos¨ ya que renunciarían a su autoridad.

Si hay cambios de humor repentinos, cambios bruscos en la notas, si ve miradas de tristeza o enojo. Entonces hay que intervenir, no se queden esperando a que ellos busquen ayuda. Los padres son sus guias y deben ayudarles a que abran su corazón. Decirles que los aman y sólo desean lo mejor para ellos y que estas son experiencias que tienen que vivir los adolescentes tan difíciles y a la vez tan necesarias para alcanzar la madurez.


Podemos decir que es obligación de los padres:
  • Comprender a los hijos.


  • Elogiar sus buenos actos.


  • Auxiliarlos en su fracasos.


  • Enterarse de sus preferencias y limitaciones.


  • No exigir en demasía ni querer perfecciones.


  • Conocer dónde estudian.


  • Participar en las reuniones de padres.


  • No abdicar el derecho y la responsabilidad de supervisar a sus hijos.


  • Tomar conocimiento de la vida estudiantil de los hijos.


  • Entrar en contacto con los amigos de los hijos.


  • Asegurar su bienestar en el hogar.


  • Disciplinarlos para que obedezcan por convicción y no por temor.


  • Exigir el cumplimiento de sus obligaciones.


  • Enterarse del comportamiento social de los hijos.


  • Acompañarlos en los estudios (tomar la lección, hacer resúmenes, mapas)


  • Mantener un comportamiento ejemplar delante de los hijos (respeto, amor, honestidad).


  • Enseñarles el camino a seguir y no recorrerlos por ellos.


  • Hablar claro sobre asuntos que van en contra de la naturaleza humana y contrarios a la Palabra de Dios.


  • Enseñarles que leer la Biblia les ayudará a llevar las inquietudes de su edad.

  • Orar para que Dios cuide a sus hijos ya que ellos no pueden estar todo el tiempo.
La palabra de Dios menciona en varias ocasiones la autoridad que deben mantener los padres en la familia: "No rehúses a corregir al muchacho; porque si lo castigas con vara, no morirᨠProverbios 23:13.

"Corrige a tu hijo, y te dará descanso, y dará alegría a tu alma". Proverbios 29:17.










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